úneteSúmate a la ACHS
úneteIngresa flecha
ACHS VIRTUAL
pregunta
 

En ACHS Virtual realiza todas las gestiones preventivas, de salud y económicas, reporte de accidentes, certificados, estadísticas y otros

Ok
ACHS GESTIÓN
pregunta
empresa
 

En ACHS Gestión realiza la gestión preventiva de tu empresa y seguridad laboral, realizando tu plan de prevención, gestión de aspectos legales, comités paritarios y otros

Ok
logo ACHS
 
 
 
lupa
ícono teléfonoCall center 600 600 2247
ícono balizaRescate 1404
lupa
 
ACHS Empresas Prevencion ¿Qué son los riesgos psicosociales?
Cerrar
Nosotros

Cuando nos desempeñamos en ambientes en los que nuestro bienestar se ve perjudicado, puede que estemos en presencia de riesgos psicosociales. Conoce más sobre estas situaciones y cómo enfrentarlas en tu lugar de trabajo.

De acuerdo a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los riesgos psicosociales son “aquellas características de las condiciones de trabajo que afectan a la salud de las personas a través de mecanismos psicológicos y fisiológicos, a los que se llama estrés”.

El estrés laboral -o relacionado al trabajo- está determinado por la organización del ambiente de trabajo, su diseño y las relaciones laborales. Este se presenta cuando las exigencias del trabajo no calzan o exceden las capacidades, recursos o necesidades del trabajador; o cuando el conocimiento y habilidades de un trabajador o un grupo de colaboradores, no calzan con las expectativas de la cultura organizacional de una empresa.

Hoy los riesgos psicosociales se pueden clasificar en 6, los cuales están evaluados y validados de acuerdo a la realidad de nuestro país según el Ministerio de Salud.

Para enfrentar estos escenarios, se ha diseñado un protocolo de vigilancia, el que busca registrar la existencia y magnitud de estos factores en las distintas organizaciones de nuestro país, elaborando recomendaciones para disminuir la incidencia y prevalencia del estrés laboral, además de otros problemas relacionados con la salud mental de los trabajadores.

Mediante resolución exenta N° 336 fue aprobado el “Protocolo de Vigilancia de Riesgos Psicosociales en el trabajo”, que entró en vigencia el 1 de septiembre de 2013 y cuyo objetivo es contar con un instrumento que entregue orientaciones técnicas para valorar, medir y evaluar la exposición de los trabajadores a riesgos psicosociales al interior de las empresas y organizaciones del país.

Durante este proceso la autoridad Sanitaria y la Dirección del Trabajo inspeccionaron y fiscalizaron a cualquier empresa u organización, solicitando que los riesgos sean evaluados y auto gestionados por parte de cada empleador. Este proceso se realiza respondiendo el cuestionario SUSESO ISTAS 21 en su versión breve, previo cumplimiento de varias etapas señaladas y ejemplificadas en nuestro Manual ACHS Aplicación de Protocolo de Riesgos Psicosociales (ver aquí).

Los resultados de esta evaluación deben ser gestionados por la empresa y entregados a nosotros, como Organismo Administrador, independiente del nivel de riesgo que obtengan, a través del experto en la casa matriz ACHS de cada empresa.

Si buscas más información sobre la evaluación de riesgos psicosociales, encuéntrala en nuestro sitio web en la sección Empresas.​

Hablar sigue siendo la clave: más de un millón de personas en Chile no consulta por salud mental a pesar de tener síntomas

oct. 27, 2025, 19:15 by User Not Found

El nuevo Termómetro de Salud Mental Achs-UC revela que 7 de cada 10 personas que presentan signos de depresión o ansiedad no perciben la necesidad de tratarse, especialmente los hombres. Sin embargo, casi el 80% de quienes sí consultan reportan mejoras significativas en su bienestar.

Aun cuando el acceso a la salud mental se ha vuelto un tema más visible y parte del debate público, las cifras siguen mostrando una realidad preocupante. Según la undécima versión del Termómetro de Salud Mental en Chile Achs-UC, elaborado por la Achs y el Centro UC de Encuestas y Estudios Longitudinales, el 69,7% de las personas que ha tenido o tiene problemas de salud mental no ha consultado ni podido acceder a un especialista, afectando a cerca de 1,3 millones de chilenos.

La magnitud es similar a quienes presentan síntomas de depresión o ansiedad. Y aunque los tratamientos muestran resultados contundentes: el 78,6% declara haber mejorado tras recibir atención profesional y persiste una brecha profunda entre sentir malestar y reconocer la necesidad de ayuda.

“La baja percepción de necesitar consultar a pesar de tener síntomas emocionales es algo que se ha mantenido desde que comenzamos a medir esta variable en 2022. Nos llama a fortalecer el acceso y derribar las barreras de entrada que aún impiden consultar”, explica Daniela Campos, jefa de Riesgos Psicosociales de la Achs.

Desde la Universidad Católica, Antonia Errázuriz, directora de Salud Mental, Comunidad y Bienestar UC, agrega que este fenómeno tiene raíces culturales: “muchas personas experimentan malestar, pero no lo etiquetan como un problema de salud mental. Tienden a normalizarlo o a buscar ayuda solo cuando los síntomas ya son muy severos o incapacitantes”.

Pese a ello, la eficacia del tratamiento es clara. La proporción de personas que se sentían “muy mal o bastante mal” cayó de un 63,9% a solo un 6,4% tras iniciar atención, una mejora de 57 puntos porcentuales.

El estudio muestra además que las mujeres consultan el doble que los hombres (21,8% versus 11,2%), aunque estos últimos reportan mayores niveles de mejoría tras el tratamiento. Un 15,3% de las mujeres y un 7,4% de los hombres declara estar actualmente en terapia, mientras que un 16,9% de los encuestados ha recibido medicamentos por problemas emocionales, de salud mental o consumo de sustancias.

“La mayoría de quienes se tratan perciben eficacia y cambios emocionales positivos, sin diferencia entre hombres y mujeres. Esto refuerza la importancia de que todos comprendamos los beneficios de hablar y pedir ayuda”, agrega Campos.

Las razones para no buscar atención también ofrecen señales de esperanza. En comparación con 2024, bajaron significativamente los motivos asociados a dificultades de acceso o estigma. Sin embargo, el 76,3% de quienes no consultaron lo atribuye a obstáculos financieros, de cobertura o de disponibilidad de horas. Otras causas, como creer que el problema “se mejorará solo” o “no molesta lo suficiente”, también disminuyeron 35 puntos porcentuales respecto al año anterior.

Desde la Achs destacan que la clave está en garantizar que el pedir ayuda sea una posibilidad real y cercana.

“Es fundamental generar condiciones para que pedir ayuda no sea un privilegio, sino una opción disponible para todos. Por eso, en la Achs estamos fortaleciendo nuestra estrategia integral de salud mental, que combina prevención, innovación y evidencia científica para acercar soluciones efectivas a más personas”, enfatiza Paulina Calfucoy, gerenta de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de la Achs.

El Termómetro de Salud Mental Achs-UC es uno de los estudios más relevantes del país en la materia. Con una muestra representativa de 2.500 personas mayores de 18 años y metodologías internacionalmente validadas, entrega una mirada continua sobre el bienestar emocional de la población chilena.

Y aunque los datos muestran avances en alfabetización y acceso, el desafío sigue siendo enorme: convertir el hablar y pedir ayuda en una opción real para muchos. Porque, como coinciden los expertos, la salud mental no solo se trata de recuperarse, sino de reconocer a tiempo cuándo necesitamos apoyo.

Las mutualidades de empleadores son fiscalizadas por la Superintendencia de Seguridad Social (www.suseso.cl).

Load more comments
Comment by from