El regreso a la rutina puede generar ansiedad en la familia. Anticipar cambios, organizarse con flexibilidad, retomar hábitos saludables y considerar espacios de autocuidado son claves para enfrentar este periodo de forma más tranquila y saludable.
Con el fin de las vacaciones y el inicio del año escolar, marzo suele llegar acompañado de preocupaciones, ajustes y, en muchos casos, estrés. Este malestar puede aparecer cuando sentimos que las demandas superan nuestras capacidades o cuando varios factores se acumulan al mismo tiempo, haciendo que la carga emocional se sienta más pesada.
Por eso, anticiparse y abordar este proceso con flexibilidad y cuidado es clave para un mejor bienestar.
A continuación, te compartimos algunas recomendaciones simples para prepararte para marzo de manera más saludable:
1. Conversa y anticipa el cambio
Hablar sobre el regreso a clases ayuda a preparar emocionalmente a toda la familia. Pregunta a tus hijos e hijas cómo se sienten frente a la vuelta al colegio, valida sus emociones si existe malestar y destaca también los aspectos positivos, como reencontrarse con amistades o retomar actividades recreativas.
2. Sé flexible con el proceso
La adaptación no es igual para todas las personas. Evita exigirte demasiado o imponer ritmos muy estrictos desde el inicio, ya que esto puede generar más estrés. Avanzar de manera gradual permite que el cambio sea más llevadero para todos.
3. Organiza con anticipación
Planificar las actividades previas a marzo —como la compra de útiles, revisión de uniformes y organización de horarios— de forma anticipada, clara y predecible, entrega mayor sensación de control y seguridad, especialmente en los menores de edad.
4. Adelanta la rutina diaria
Este es un buen momento para retomar hábitos propios del año escolar: ajustar horarios de sueño, comidas y tiempos de pantalla. Esto facilita la transición y evita que el cambio sea un factor adicional de estrés.
5. Reserva tiempos de autocuidado
Aunque marzo demande mucha energía, no se deben descuidar los espacios personales. Tomar pausas, realizar actividades recreativas y apoyarte en tus redes cercanas es fundamental para cuidar tu salud mental y enfrentar mejor las exigencias del día a día.
Volver al trabajo en calma
Después de las vacaciones puede generarse un cuadro transitorio de desadaptación física y emocional relacionado con volver a la rutina laboral.
Para evitarlo, lo recomendable es no volver directamente de un viaje al trabajo y, en lo posible, reintegrarse a mitad de semana para retomar tareas paulatinamente, dejando el primer día de la jornada para planificar y ordenar, diferenciando entre lo urgente y lo importante.
Además, es importante generar instancias de esparcimiento después de la jornada laboral y no dejar los momentos de ocio sólo para los fines de semana. Dar un paseo por las tardes, ejercitarse, ver una película o juntarse con amigos es saludable no sólo en las primeras semanas post vacaciones, sino todo el año.
Las mutualidades de empleadores son fiscalizadas por la Superintendencia de Seguridad Social (www.suseso.cl).